En el Manifiesto aprobado por las y los
socialistas españolas con ocasión de la efeméride de la Constitución Española
de 1978, se manifiesta que la reforma constitucional planteada esta semana por
el PSOE persigue “potenciar la solidaridad necesaria para seguir reduciendo las
desigualdades territoriales” así como una “una mayor eficacia y racionalización
de la gestión de los recursos públicos” lo que permitirá “preservar nuestro
Estado del Bienestar y facilitar, y también mejorar, la existencia y la calidad
de vida de nuestros ciudadanos y ciudadanas, blindando el mantenimiento de los
servicios públicos esenciales, ya sea la Educación , la Sanidad , el sistema general de dependencia o las
pensiones, con una reforma del artículo 135 de la Constitución ”.
En el texto que ofrecemos a continuación,
el PSOE afirma que “lejos de pretender imponer estas propuestas, los
socialistas queremos alcanzar un nuevo acuerdo de ciudadanía por la vía del
diálogo, la negociación y la búsqueda del máximo consenso” y por eso “planteamos
iniciar en la
Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados el
estudio de la reforma que proponemos; por eso, también pedimos la convocatoria
de la Conferencia
de Presidentes para dar inicio a la renovación del sistema de financiación
autonómica”.
Manifiesto
Constitución Española de 6 de diciembre de 1978
UN NUEVO ACUERDO
DE CIUDADANÍA
Celebramos el 36
aniversario de nuestra Constitución, en un momento en el que la ciudadanía
española está mostrando su plena madurez democrática asumiendo un papel activo,
reivindicativo y participativo en la defensa de los valores de la Constitución y reclamando
una más clara y contundente respuesta de la política y de las instituciones a los
retos que debe afrontar nuestra democracia.
España es un país
sólido, que ha apostado abiertamente por defender el proyecto común de la Unión Europea , y en
el que disfrutamos de una democracia asentada, después de la superación de
serias dificultades y graves acontecimientos de quienes no querían facilitar la
consolidación de este modelo de convivencia. El momento actual requiere un diálogo
sosegado y el mayor consenso posible en los principales asuntos, para salir, todos
juntos, de la actual situación de crisis.
El PSOE es
consciente de su reto de recuperar la confianza de la mayor parte de la ciudadanía,
en un momento social y político nada fácil, que requiere reformas en profundidad
para poder dar respuesta a las cuestiones que están azotando a nuestra democracia
y a la cohesión de nuestra sociedad. La crisis económica que siguen sufriendo
seriamente gran parte de las familias y de la ciudadanía españolas y que ha situado
la tasa de desigualdad en España entre las más altas de Europa; la corrupción que
está poniendo en entredicho el funcionamiento democrático de nuestras instituciones;
y las disfunciones que ya no puede resolver nuestro Estado de las Autonomías,
necesitan respuestas contundentes, que cuenten, además, con el mayor respaldo
posible, tanto político como social.
2015 es un año
clave para nuestra Democracia. El próximo 24 de mayo, cada una de nosotras y
nosotros estamos invitados a participar directamente, ejerciendo nuestro derecho
al voto, en un posible cambio de las fuerzas políticas, tanto en la mayoría de
las Comunidades Autónomas como en los Ayuntamientos. El PSOE quiere convencer
al mayor número posible de ciudadanos y ciudadanas, con propuestas que den una respuesta
directa y responsable a sus problemas e inquietudes.
Ni el retroceso,
ni el inmovilismo, ni la ruptura son la solución que España necesita. La solución,
una vez más, es la reforma.
Por ello, el PSOE
va a hacer un planteamiento sereno y realista ante esta doble convocatoria
electoral y va a proponer una evolución natural de nuestra Constitución de 1978,
actualizando el diseño territorial del Estado, tanto en el ámbito autonómico
como el local. Queremos dar a nuestra Carta Magna un contenido federal con la
idea de reforzar nuestra identidad, compatibilizándolo con el respeto profundo
a la pluralidad de los pueblos que integran España y contribuyendo, así, a
fortalecer la Unión
Europea ante un mundo global, diverso e interdependiente.
Aunque el balance
del funcionamiento de nuestro Estado de las Autonomías ha sido positivo, porque
resolvió de forma eficaz la vertebración de España y la cohesión de nuestra
sociedad, es preciso acometer ahora una serie de reformas que integren Partido
Socialista Obrero Español plenamente a todos sus territorios en un nuevo espacio
de convivencia. El resurgimiento de viejas tentaciones centralista y
secesionista, fruto de la actual crisis económica y política, hacen
imprescindible avanzar hacia esa nueva estructura de carácter federal, que
requerirá, con el esfuerzo y la generosidad de todos, el consenso de la Constitución del 78,
acuerdo que ha hecho posible nuestra convivencia durante estos 36 años.
Los socialistas
entendemos que este nuevo pacto puede tener una base sólida con el reconocimiento
de unos principios esenciales: la igualdad de los derechos básicos de toda la
ciudadanía, cualquiera que sea su lugar de residencia; el respeto de las identidades
diferenciadas dentro de España, en un proyecto colectivo común; la recuperación
del respeto y de la lealtad institucionales; la potenciación de la cooperación
efectiva entre el Gobierno de España y los Gobiernos Autonómicos, y de éstos
entre sí.
De esta forma,
conseguiremos potenciar la solidaridad necesaria para seguir reduciendo las
desigualdades territoriales, y una mayor eficacia y racionalización de la
gestión de los recursos públicos, lo que permitirá preservar nuestro Estado del
Bienestar y facilitar, y también mejorar, la existencia y la calidad de vida de
nuestros ciudadanos y ciudadanas, blindando el mantenimiento de los servicios
públicos esenciales, ya sea la
Educación , la
Sanidad , el sistema general de dependencia o las pensiones,
con una reforma del artículo 135 de la Constitución.
Una mejor
ordenación de las diferentes Administraciones del Estado pasa, además, por reforzar
el papel de nuestros Ayuntamientos, abordando una legislación diametralmente opuesta
a la reforma local del Gobierno del PP desde el reconocimiento constitucional de
la autonomía local y del derecho de nuestros entes locales a participar en los
ingresos del Estado y de las Comunidades Autónomas, sin ningún tipo de
condición.
La administración
local permite una proximidad entre gobernantes y ciudadanos, que favorece la
calidad de la democracia y propicia un mejor control de la ciudadanía y una más
visible rendición de cuentas. Este reforzamiento de la democracia no resulta incompatible,
sino complementario, con los criterios económicos de eficiencia y eficacia. La
autonomía municipal no se debe reducir o limitar a la prestación obligatoria de
servicios jurídicamente configurados como derechos de vecinos y vecinas. La autonomía
de los municipios es de naturaleza política, por lo que exige competencias propias
para el impulso de políticas específicas, que puedan contribuir a preservar el Estado
del Bienestar.
Lejos de
pretender imponer estas propuestas, los socialistas queremos alcanzar un nuevo acuerdo
de ciudadanía por la vía del diálogo, la negociación y la búsqueda del máximo consenso.
Por eso, planteamos iniciar en la Comisión Constitucional
del Congreso de los Diputados el estudio de la reforma que proponemos; por eso,
también pedimos la convocatoria de la Conferencia de Presidentes para dar inicio a la
renovación del sistema de financiación autonómica.
En el día de hoy,
como hace 36 años, desde el PSOE queremos reiterar nuestro compromiso con el
sistema constitucional manifestando nuestra disposición a liderar un nuevo
pacto ciudadano, que regenere nuestra democracia, la dote de mayor legitimidad y
la prepare para afrontar los nuevos desafíos con el fin de volver a hacer de
España un proyecto atractivo, compartido y participativo que dé seguridad,
libertad y garantías de progreso y bienestar a todos y todas.
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